lunes, 25 de junio de 2007

TE PREGUNTAS SI QUIERES OLVIDAR...


“HUESOS EN EL DESIERTO”
SERGIO GONZALEZ RODRÍGUEZ
EDITORIAL ANAGRAMA 2002

TE PREGUNTAS SI QUIERES OLVIDAR...
-asesinadas en Cd. Juárez –


A la memoria de los huesos de mi hermano que siguen enterrados
en este desierto que es la Ciudad de México

Por Haideé Mata
Huesos en el desierto y ni un consuelo para los familiares.
Los criminales están a la luz pública y en todas partes, quería creer que con este libro todo se aclararía y solo deja un mar de dudas. Y tal vez de eso se trata. Pensar que la sociedad vive dentro de una burbuja frágil y transparente...
El miedo que se siente es indescriptible; te sientes desamparada, sólo en esta gran urbe, te sientes impotente y con un gran coraje que te carcome más con el tiempo quieres olvidar y no puedes.

El leer este libro removió sentimientos encontrados.

El miedo vuelve a surgir acompañado de la impotencia y el dolor, de cierta manera sé lo que padecen los familiares de las víctimas. Te imaginas el sufrimiento que debieron haber pasado y te preguntas si quieres olvidar.

En relación al caso de las asesinadas en Cd. Juárez hipotéticamente hablando, nos enfrentamos a una organización o varias que desde varios puntos ejercen poder y se cuidan entre ellos, se protegen y se hacen cada vez más grandes y fuertes. De las autoridades no se puede esperar nada, ellas mismas están involucradas.

La sociedad civil debe reclamar y exigir no sólo el desmantelamiento de esa red criminal, no sólo encarcelar a los culpables más tarde surgirán otros; hay que cortar de raíz y transformar las bases de esta sociedad misógina pero nadie quiere saber nada, mientras no les suceda a ellos todo esta bien.
Se habla de organizaciones dedicadas a la venta de órganos; se habla de grandes orgías sangrientas en las cuales los protagonistas son los narcotraficantes y las víctimas; se habla de asesinos en serie que ven en esa ciudad campo de cultivo para sus crímenes; se habla de las películas que ofrecen diversión a través de la muerte real.

Todo habla de que la raza humana no encuentra su lugar en este mundo y que día a día se acerca a su exterminio.

Te preguntas si quieres olvidar y la respuesta brota cada vez que escuchas de manera maquillada y falseada la información que los medios de comunicación quieren proporcionarte.

La respuesta brota, como brota la sangre de los cuerpos torturados y silenciados. Esta recopilación de crónicas comienza por darnos un panorama de Ciudad Juárez, Chihuahua.

Entre 1993 y 1995 aparecieron 30 cadáveres de mujeres, envueltas estas muertes en un clima donde impera la violencia sexual; cantinas, bares, delincuencia y pandillas que aunadas con la ineficacia de la policía hacen de esta ciudad un campo de cultivo.

El autor nos demuestra una zona que Robert K. Resseler llama “La dimensión desconocida”. Porque en Ciudad Juárez puede pasar todo y nada. Las muertas estaban semidesnudas, boca abajo y estranguladas; vestían ropas similares, playera y pantalones vaqueros, eran delgadas de piel morena y cabellos largos.

Con el paso del tiempo y acumulación de asesinadas, empezaron a surgir asociaciones civiles en pro de las víctimas tratando de hacer presión para que las autoridades esclarecieran los crímenes.

Estos homicidios superaban los anteriores en México de los perpetrados por los denominados asesinos en serie.

El 3 de octubre de 1995 la policía detuvo al egipcio Abdel Latif Sharif Sharif, químico que llevaba poco de haber llegado a México, tenía 49 años y tenía antecedentes criminales en Estados Unidos, era el sospechoso ideal para el caso de las asesinadas en Cd. Juárez pero que con las averiguaciones hechas se desmantelaba dicha suposición.

Siguieron apareciendo cadáveres aun teniendo al egipcio en prisión. Meses después arrestan a una banda denominada “los rebeldes”, vistos en bares y restaurantes, nuevamente, a ellos también se les achacaría la crímenes de las mujeres de Juárez; los inculpados denunciaron que fueron forzados a declarar y que se uso la violencia por parte de las autoridades. Se veía la impotencia por terminar con el caso.

El egipcio pidió una conferencia de prensa y delante de los periodistas dejó conocer el nombre de los asesinos, más desilusionó sus declaraciones. Dijo haber sido amenazado por un comandante y afirmó que “los rebeldes” no eran culpables.

El autor nos da un panorama desolador de la frontera de México: El desierto es de miles de metros en donde el problema de la sobrepoblación es extrema; siendo una ciudad fronteriza el paso de miles y miles de emigrantes e inmigrantes le da una connotación diferente, en donde son muy pocos los propietarios de grandes extensiones de territorio.

Siendo ciudad fronteriza hacia Estados Unidos la gente está de paso, los que viven ahí son en general pobres y las mujeres son las más afectadas, teniendo que trabajar en horarios pesados, sobre todo en maquiladoras, en horarios desde la madrugada hasta la noche.

Es una ciudad donde abunda la delincuencia se dice que en números estadísticos es mayor que la de México que es 10 veces más grande.

En ese mundo la droga prolifera, antes tan sólo era marihuana, ahora abunda la cocaína y demás.
La condición de la mujer como género es deplorable, ella puede ser golpeada y violada, ya que su papel está devaluado y la actitud de ellas es dispar, entre asumirse o rebelarse.

La educación, la sociedad, las costumbres y los valores implícitamente indican que la mujer debe ser tratada como objeto más que como persona. La cultura que prevalece en el norte da una nueva forma de percepción donde se refleja el mundo del narcotraficante.

Sergio González nos describe varios casos de muchachas que han desaparecido, a manera de crónica nos adentra a la vida de una de ellas y como después fue encontrada muerta.

Varios criminólogos han ido a Juárez encontrándose con obstáculos por parte de las autoridades, encontrándose con la incapacidad de las mismas y la negligencia para hacer las cosas bien.
Después de la comisión estos criminólogos dejaron varias consideraciones en relación a la administración y la manera como se llevan las pesquisas dejando entrever que había varias irregularidades y que no se llevaban las investigaciones como deberían de ser. La policía se muestra recelosa de las comisiones interdisciplinarias que van a investigar y pone muchos obstáculos.

En este ambiente sale a la luz otra mano oscura que existe en la frontera, la existencia de sectas de narcosatánicas; ocurrieron hallazgos de altares de culto sangrientos donde la protagonista principal era la mujer como objeto sacrificable. Se habla de que varias víctimas han sido objeto de filmaciones violentas que culminan con la muerte real de la asesinada.

El culto a la muerte, ya sea la santería u otros derivados, se cree que es una cultura muy arraigada entre narcotraficantes.

Esta red de sectas se ha extendido y existen casos en la ciudad de México, como si fuera la tendencia de llegar al centro del país y extender la violencia que hay en la frontera, hacer de México un lugar sin límites.

La historia del norte del país ha ido de la mano con el lugar estratégico de su cercanía con Estados Unidos y en esa historia se entrelaza la idea de que el norte sería prospero, pero se toparon con los vicios propios del mismo desencanto y se vino abajo el sueño de prosperidad.

En ese territorio floreció el culto a la vida del narcotraficante, dando trabajo a varios grupos norteños de música que reflejaba la vida de ese momento. En el norte se ensalza al norteño y se odia al defeño.

El autor nos relata la vida del egipcio, sospechoso de los crímenes de las mujeres de Juárez, y se ve que desde su natal Egipcio tuvo que ir en contracorriente para llegar a ser un notable químico pero con problemas de violencia y sobre todo contra las mujeres, eso le valió que fuera el candidato idóneo de las autoridades para culparlo de las muertes.

En esa ciudad ha habido gran desbordamiento de sangre por parte de la mafia, de los narcotraficantes, oyéndose el Cartel de Juárez, que ha tenido un gran ascenso en el mundo del narcotráfico en México, dándose paso entre varios muertos. Narcos, policías y autoridades hacen trío y se solapan mutuamente Hasta en los niveles más altos de la política y economía del país la mano del narcotráfico se deja ver, todos están entrelazados haciendo que la corrupción sea tan natural que lo contrario se elimina inmediatamente. El producto de las guerras del narcotráfico son las muertes, generando 15,000 muertes en el último sexenio.

Las autoridades desdeñan a las mujeres de Juárez y les da el indicativo casi de que ellas han provocado sus decesos ya que según ellos, la mayoría tenían una “doble vida”.

Se especuló que el egipcio había pagado a los “rebeldes” desde adentro de la cárcel para que continuase asesinando a mujeres y así quitarle de toda culpa.

Procuradores y Subprocuradores han pasado y las cosas siguen igual. Se solicitó a un gran investigador ya jubilado: Robert K. Ressler, para intentar esclarecer los hechos. Entre las actividades que realizó fue acudir al territorio donde habían sido encontrados los cuerpos, vuelo de helicóptero de los mismos lugares, estudios de exámenes forenses y curso rápido a policías. A las conclusiones que se llegó fue de que podría haber mínimo 3 asesinos, 2 organizados y uno no, que ya había imitadores del primero. A expensas de una pregunta en relación de que si la vestimenta era provocadora, el dijo que no y que los asesinatos se seguirían dando, luego se entrevistó con el egipcio y dijo que él era inteligente y no dio más información.

Las autoridades se aprovecharon del gran prestigio del investigador para darle resonancia entre los medios de comunicación, cosa que el mismo investigador sugirió que no se hiciera de un hecho un escándalo.

Hubo un caso de una holandesa que vino de vacaciones y se le encontró muerta en un hotel debajo de la cama, se investigó el caso por ser de índole internacional y se supo que supuestamente había pasado la noche con un hombre. El autor cuenta el caso de una pareja de lesbianas que vivían desde hace tiempo en Juárez y una de las mujeres fue desaparecida. S se explica que ellas tenían mucha cautela y aún así termino una perdida.

Con el tiempo las organizaciones civiles se han desgastado y varias han desaparecido entre otras cosas por políticas, manipulaciones, etc. En junio de 1999 en el diario Reforma se publicó la versión de un informante, el cual decía saber la verdad de las muertas de Juárez: decía que los protectores de los homicidas eran 2 altos funcionarios policíacos del Estado de Chihuahua. No pasó a mayores.

Hubo un gran desplegado de agentes de los Estados Unidos en México tratando de buscar más cuerpos en la frontera, más fue un fracaso, esta movilización se debió a una acusación del chofer del Cartel de Juárez. Otra denuncia hablaba del tráfico de drogas y joyas. Más nada pasó.

Cuenta la abogada del egipcio que desde el comienzo del caso, todo ha ido en contra de su defendido, que todo a estado lleno de irregularidades y que hasta su propia familia fue amenazada de muerte y su hijo tuvo un atentado contra su vida, tuvieron que dejar Ciudad Juárez.

Se habla de la historia de una fiscal, que desde siempre entorpeció las investigaciones acusando con gran empeño al egipcio, siempre insensible a las muertas de Juárez y premiada con la Coordinación de Ministerios Públicos en la zona norte del Estado de Chihuahua.

Un año después renunciaría a su cargo por acusaciones de la prensa de tener vínculos con el narcotráfico.

Para el 2001 las cifras oficiales decían de 246 víctimas, las asociaciones civiles decían que eran más de 300, se hablaba de un gran cementerio que era la ciudad de Juárez.

El periodista que escribió el libro ha tenido varios atentados y muy violentos, ha sido amenazado reiteradamente.

Pasa el tiempo y los huesos en el desierto siguen apareciendo, ahora hay más huesos que arena en ese deshabitado lugar.

Las voces... NO, voces no, los gritos, alaridos y llantos de las mujeres exterminadas resuenan en el interior de nuestras conciencias que reclaman, que exigen que cesen los asesinatos.

Te preguntas si quieres olvidar. Ellas (las victimas) y ellos (los familiares) no olvidan.

...2007 y los cuerpos siguen apareciendo, sólo que ahora ya es en varias partes de México; el terror de las víctimas, el desamparo de los familiares y el cinismo de los asesinos se expande.

martes, 19 de junio de 2007

Kapuscinski. Los cínicos no sirven para este oficio.

El tema de mi vida son los pobres. (...)
El tercer mundo no es un término geográfico y ni siquiera racial sino un concepto existencial. Indica precisamente la vida de pobreza, caracterizada por el estancamiento (...) por la continua amenaza de la ruina total, por una difusa carencia de soluciones. (...) los pobres suelen ser silenciosos. (...) Así que necesitan que alguien hable por ellos. Esta es una de las obligaciones morales que tenemos.

jueves, 14 de junio de 2007

Los niños con los niños y las niñas con las niñas

Foto de la escuela de Velilla de 1956*
Por Haideé Mata
En nuestra vida escolar tácitamente nos dividen: niñas para acá, niños para allá, aseguran que es para inculcarles el hábito de la disciplina pero va más enfocado a construir abismos entre las igualdades de ambos sexos, con el propósito de mantener una distancia que favorezca el enajenamiento en las relaciones.

Cierto es que los hombres se sienten a gusto entre hombres y las mujeres se sienten de igual manera cuando se reúnen.

La empatía que existe entre los sexos iguales, derivado de que las vivencias son semejantes crea un ambiente de seguridad. No es de extrañarse que una gran porción de hombres se enamoren de hombres e infinidad de mujeres sientan amor por mujeres; saben que se identifican mutuamente y se admiran.

También hemos de recordar que no sólo existen dos sexos; en la clandestinidad de esta gran familia que es el mundo imperan sexos distintos que no por ser prohibidos dejan de existir.

Pero regresando a los niños con ellos y las niñas con ellas, el fomentar esa división genera el mundo rosa y el mundo azul, quien se tiña de otro color es un inadaptado.

Mientras más nos separen, más nos harán creer que no somos iguales y en esa diferencia radicará la superioridad de ellos sobre de ellas. Según ellos y algunas ellas.

Aunado a lo anterior, entre los mismos sexos no nos dejan ser; hemos de recordar cómo entre mujeres nos han enseñado a competir y que no prevalezca la unión, propiciando que tengamos luchas a muerte donde el único que gana es aquel que le conviene que no seamos unidad para fortalecernos.

A los hombres les van creando el sentimiento de complicidad para juntarse y ser fuertes.

Ellas, ellos; las diferencias e igualdades entre sexos deberían de ser para mantener un equilibrio en la naturaleza y no para adjudicarse la hegemonía de uno sobre la otra.
* Esta foto está tomada en Velilla en el año 1956 y la maestra es doña Angelines.
De izquierda a derecha y de abajo a arriba
1º fila Paquita, Avelina, Gildo, Pepe
2ª filaDelita y Kiki
3ª fila Marisol, Josefina, Élida, Pepe (el de olimpia), Baltasar y Toribio
4ª filaFeli, Vicenta, Angelines (hija de la maestra), Manolo y Pepe
La foto original era de de unos 6x8 cm y estaba doblada en varios sitios.